Apps
Primero, la página que explica la oferta.
Si el negocio todavía no tiene una página que explique la oferta y mida la solicitud, conviene empezar por ahí. Una app no sustituye esa página. Por eso no está en los tres precios.
Cuando el uso es de verdad móvil y repetido —una operación interna, no un folleto—, lo vemos como proyecto aparte, con alcance y precio propios.
